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Guías

Cómo escribir la experiencia laboral

La sección que decide la mayoría de las candidaturas. Cómo convertir una lista de tareas en pruebas de que lo hacías bien.

Actualizado 15 de agosto de 20266 min de lectura

La mayoría de las secciones de experiencia describen el puesto y no a la persona que lo ocupó. Cambia cualquiera de los dos por un compañero y el texto no variaría. Ese es el problema a resolver, y se resuelve en una tarde.

La estructura

Puesto, empresa, lugar y fechas. Después, de tres a cinco viñetas. El puesto más reciente primero, y con más espacio: interesa mucho más lo que hiciste el año pasado que lo de 2014.

Escribe las viñetas como resultados

Una viñeta útil tiene tres partes: qué hiciste, cómo lo hiciste y qué cambió como consecuencia. La tercera es la que la gente se deja, y es la única que habla de verdad de ti.

  • Tarea: «Responsable de la gestión de existencias».
  • Resultado: «Rehíce el proceso de inventario y bajé las pérdidas de 14.000 a 4.000 francos al año».
  • Tarea: «Atención de reclamaciones de clientes».
  • Resultado: «Resolví las reclamaciones escaladas como segundo nivel y cerré el 88 % sin llegar al defensor del cliente».

Las cifras, y qué hacer sin ellas

Las cifras no están para impresionar. Obligan a que la frase trate de un resultado. Si no tienes una métrica, usa magnitud o frecuencia: cuántas personas, con qué frecuencia, de qué tamaño, durante cuánto tiempo. «Formé a 23 personas nuevas» es una cifra. «Llevé el turno de noche de 40» también.

Empieza por un verbo, y varíalo

Dirigí, rehíce, reduje, introduje, negocié, formé, recuperé, automaticé, unifiqué. Evita empezar cinco viñetas seguidas con «Responsable de»: se lee como una descripción de puesto porque lo es.

Puestos antiguos

Los puestos de hace más de unos diez años necesitan una línea cada uno, no cinco viñetas. Todo lo anterior a quince años suele poder resumirse: «Puestos anteriores en Brightwater, Corvid y Halden, 2004–2011». Nadie te contrata por lo que hiciste en 2007.